“Día Mundial del Parkinson” 11 de abril

Hoy se celebra el “Día Mundial del Parkinson” y queremos aportar nuestro granito de arena con este artículo preparado por nuestro neuropsicólogo en el que nos habla de esta patologia y algunos importantes síntomas no motores especialmente problemáticos como son la apatía y la depresión en el enfermo de parkinson.

¿Qué es la enfermedad de Parkinson?

La Enfermedad de Párkinson Idiopática, o simplemente “Párkinson”, es una enfermedad crónica neurodegenerativa que afecta al 0,3% de la población, siendo la enfermedad neurodegenerativa más frecuente tras la Enfermedad de Alzheimer.

Aunque popularmente recibe este nombre, la realidad es que la Enfermedad de Párkinson es sólo una de las enfermedades que forman parte de una amplia familia denominada “Parkinsonismos”, entre las que se encuentra por un lado, la Enfermedad de Párkinson, pero también otras menos conocidas como la Enfermedad de Cuerpos de Lewy, la Atrofia Multisistémica, la ParálisisSupranuclear Progresiva, entre otros muchas.

El temblor es el síntoma más conocido pero hay que resaltar que hasta un 25% de enfermos de  parkinson no tiemblan

Los parkinsonismos en general tienen su origen en la falta o baja actividad de un neurotransmisor fundamental en el cerebro humano, la dopamina, en ciertas estructuras del cerebro implicadas en el movimiento. En función del origen de esta falta de dopamina, el tratamiento, pronóstico y síntomas varían.

El temblor es el síntoma más conocido popularmente de la enfermedad de Párkinson, pero es importante destacar que hasta un 25% de los pacientes con esta enfermedad no tiemblan.

Existen síntomas no motores que son especialmente problemáticos

En esta enfermedad, otros síntomas son incluso más frecuentes, como son la rigidez y la lentitud de movimientos, la falta de expresión facial (hipomimia), la sialorrea (babeo), pérdida de equilibrio y de postura, alteración al caminar, arrastrar los pies, congelación de la marcha, y otros síntomas motores.

Sin embargo, en la Enfermedad de Párkinson existen otros síntomas no físicos, llamados “síntomas no motores de la Enfermedad de Párkinson”. Estos síntomas pueden ser falta de iniciativa, apatía, lentitud de pensamiento, falta de memoria, problemas para concentrarse, rigidez mental, y hasta alucinaciones, delirios y pesadillas.

En este caso, nos centraremos en un síntoma no motor de la enfermedad de Párkinson especialmente problemático: La Apatía.

Esta consiste en que el paciente está “parado”, no tiene iniciativa, no hace nada por si mismo si no se lo ordenan, todo le da igual, habla menos, pero no se observa en el paciente ni tristeza ni ninguna emoción negativa clara, y tampoco un motivo.

Es importante saber distinguir entre la depresión y apatía

Es fácilmente distinguible de una depresión, dado que si bien comparten muchas características, en la depresión el paciente está triste, presenta deseos de muerte, llora, verbaliza sentirse inútil, sentirse enfermo, etc. En general, la depresión presenta una emocionalidad negativa de la que carece la apatía neurológica, donde el paciente no se siente subjetivamente mal.

La distinción entre apatía y depresión es importante, no solo desde el punto de vista del tratamiento, sino también desde el punto de vista diagnóstico.

En muchas ocasiones la apatía puede ser una señal de alarma de parkinson

En muchas ocasiones, la apatía es el síntoma debut de un proceso parkinsoniano, en ausencia de cualquier síntoma motor, y con frecuencia esta apatía neurológica es confundida por los familiares con “depresión”, siendo tratada médicamente de forma incorrecta y perdiendo un tiempo precioso de tratamiento y diagnóstico de una enfermedad neurodegenerativa como es la enfermedad de Párkinson.

Por otro lado, el paciente afecto de apatía neurológica, secundaria a un incipiente parkinsonismo, no puede evitar este estado neuropsiquiátrico, por lo que la intervención psicológica es inútil, incluso puede llegar a enfadar y desgastar a la familia cuidadora, al achacar erróneamente este estado a una depresión de origen psicológico.

En todo caso, ante la aparición de síntomas dudosos, recomendamos consultar con un especialista de la neurología o la neuropsicología, con el fin de filiar adecuadamente el diagnóstico del paciente.

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Autor: David Morales Casanova – Neuropsicólogo

Apatía y depresión en el enfermo de parkinson – Santa Cruz de Tenerife, 11 de abril

Ante cualquier duda o si deseas ampliar información sobre la apatía y depresión en el enfermo de parkinson, puedes ponerte en contacto con el servicio de Neuropsicología de Centro Neurológico Antonio Alayón (Santa Cruz de Tenerife – Tenerife).

Centro Neurológico Antonio Alayón, Santa Cruz de Tenerife.

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