La excepcional crisis sanitaria que estamos viviendo ha tenido una gran repercusión en los adolescentes. Según el estudio “Consequences of COVID-19 Confinement on Anxiety, Sleep and Executive Functions of Children and Adolescents in Spain” (Lavigne-Cerván y cols, 2021), 7 de cada 10 niños españoles ha sufrido sintomatología relacionada con la ansiedad tras el confinamiento. La muestra de este estudio fue de 1028 niños en España, con edades comprendidas entre los 6 y los 18 años.

Estos datos no son de extrañar, puesto que situaciones de alto estrés, tienden a tener consecuencias a nivel emocional que repercuten en diferentes áreas de nuestra vida cotidiana. En el caso de los adolescentes, la COVID-19 cambió por completo sus rutinas y su forma de relacionarse con el mundo. La particularidad de este grupo de edad, radica en la importancia de la socialización para su desarrollo cognitivo y evolutivo.

La falta de presencialidad tiene diferentes efectos en los adolescentes

En el ámbito educativo, alumnos , padres y profesores tuvieron que hacer el esfuerzo de pasar de la total presencialidad, a las clases on-line. La adaptación a este método de enseñanza tuvo que ser rápida, sin tiempo suficiente para su implantación paulatina. Antes, un ordenador o tablet no eran imprescindibles para seguir las clases, y ahora las pantallas se han convertido en fundamentales para poder adquirir todos los conocimientos necesarios.

A nivel social, se pierde el grupo principal de referencia entre iguales, lo cual puede acarrear desmotivación por los estudios. En cuanto a la parte educativa, la enseñanza presencial presenta muchas ventajas frente a la on-line. La más importante, sin duda, es la relación que se produce entre los profesores y sus alumnos. La interacción natural entre alumno-profesor, puede perderse si la enseñanza se da de forma online. Un docente puede darse cuenta de si hay dudas o no con respecto a un tema observando la información no verbal que los alumnos aportan. En plataformas como Classroom o Zoom, estos detalles se pierden, afectando por tanto a la adquisición adecuada del conocimiento.

Una de las quejas más típicas de padres con hijos adolescentes en la actualidad, es que observan desmotivación y frustración en ellos. Para paliar este sentimiento generalizado, sin duda es necesario intervenir en la salud mental de las y los jóvenes. Para ello, se deben abordar áreas específicas que les ayuden a adquirir las herramientas necesarias para gestionar estas circunstancias.

La gestión emocional es fundamental para poder entender todos los sentimientos que se experimentan ante situaciones de estrés. Comprender qué se siente, por qué y cómo actuar ante ello, es imprescindible para superar la sintomatología ansiosa y depresiva que muchos jóvenes refieren experimentar.

El apoyo pedagógico clave en estos casos

Alicia Méndez González, neuropsicóloga del Centro Neurológico Antonio Alayón

A su vez, el apoyo pedagógico también resulta importante. La falta de motivación y la incertidumbre actual han influido en el desempeño académico de los alumnos y alumnas. Por ello, afianzar aquellos aspectos en los que se tengan mayores dudas , tendrá un efecto positivo en el futuro escolar del estudiantado.

En cuanto a los jóvenes que se encuentran ahora enfocados a la realización de las pruebas de acceso a la Universidad o a otras formas de educación superior, se debe tener en cuenta los altos niveles de estrés a los que están expuestos. El afrontamiento de éste , muchas veces pasa por la necesidad de consultar con profesionales como psicólogos y pedagogos que les ayuden a establecer pautas de organización y estudio, gestión de la ansiedad y nerviosismo, o manejo de la frustración, entre otros.

En definitiva, los profesionales educativos y sanitarios deben trabajar conjuntamente para evitar consecuencias negativas en el corte y largo plazo de este sector de la población actual.

Para cualquier duda, consulta o si desea ampliar información sobre dificultades de los adolescentes, puede ponerse en contacto con el servicio de Neuropsicología de Centro Neurológico Antonio Alayón (Santa Cruz de Tenerife – Tenerife).

Neuropsicología.

Artículo realizado por Alicia Méndez González, neuropsicóloga del Centro Neurológico Antonio Alayón.