[vc_row][vc_column][vc_column_text]Santa Cruz de Tenerife, 21 de marzo

En el alzhéimer, ir perdiendo la capacidad de expresarse es algo que genera, tanto a la persona que padece la enfermedad como a su cuidador, sentimientos muy dolorosos y frustrantes. Ver cómo la expresividad y el lenguaje se van esfumando es algo para lo que nunca se está preparado.

Sin embargo, a medida que el alzheimer va evolucionando, al cuidador no le queda otro remedio que comenzar a aprender nuevas formas de comunicación. En este proceso harán falta buenas dosis de paciencia, cariño y ternura, además de algunas técnicas comunicativas que pueden ser de mucha ayuda.

Sabemos que todos los cuidadores sienten de forma más o menos habitual esa impotencia y frustración que produce el no poder comunicarnos con nuestro familiar.No sólo por no poder mantener una conversación lógica y fluida, sino también por esa incomunicación a la que se ve abocado esa persona y que le acaba aislando de su propio entorno.Y además por la tristeza que nos da ver cómo nuestra propia relación va cambiando.

Por eso es importante no olvidar que para cuidar es importante comunicar, a través de palabras pero también de gestos y acciones, que es lo que al final nos queda con estas personas. La persona a la que cuidamos está enferma y poco a poco deja de hablar y de comunicarse. Pero no por ello deja de sentir y sobre todo de vivir.

Por qué debemos de seguir estos consejos que te vamos a dar a continuación:

Porque esa mejora en la comunicación nos va a ayudar a entender y recordar, que cuidar no es sólo tener a nuestros familiares lavados, vestidos, alimentados y atendidos. Porque cuidar no es solo asistir. Cuidar es hacer felices a los otros y velar por su bienestar, su felicidad, su bien vivir. Y toda persona, para ser feliz, necesita de las relaciones con los demás. Relaciones humanas, basadas en el amor.

Por eso, aún cuando la persona aparentemente ya no se comunica y no podemos hablar con ella como quisiéramos, el amor que podemos transmitir y vivir a través de la relación de cuidado, es algo que jamás podemos descuidar.Y eso va a depender sobre todo del cuidador y su afán y esfuerzo por evitar, sea como sea, que la persona acabe aislada en la oscuridad y soledad de su propia mente ya perdida.

. Habla despacito y vocalizando. Créenos, es más fácil que captes su atención si le hablas de forma serena que si lo haces en un tono alterado y alto. Aunque a veces puede resultar una tarea complicada mantener la calma, te aseguramos que perder los nervios no te ayudará en absoluto.

. Evita las distracciones. Sobre todo al tratar de llevar a cabo alguna actividad en específico como comer o prepararos para salir a la calle.

. Mira siempre a los ojos. Dirígete de frente, mirándole a los ojos de forma serena y háblale siempre directamente. Es fundamental que él sienta que le transmites calma, confianza y tranquilidad.n y que el ambiente sea lo más relajado posible.

. No le presiones. Es muy posible que muchas veces no consiga responder a tus preguntas, sobre todo si estás implican recordar. Seguramente esta situación le genere más ansiedad a él que a ti, así que nada de presionarle. En estos casos lo que debes hacer es tratar de tranquilizarle y dirigirle hacia otras cosas si ves que no va a ser posible que se centre en lo que le estabas preguntando.

. Utiliza el sentido del humor. Reíos juntos, seguid disfrutando de las cosas buenas de la vida, gástale pequeñas bromas, que note que el ambiente de vuestro hogar es un ambiente feliz. ¿Sabes aquello de que el buen humor se contagia?

Exprésate también sin palabras. Utiliza tu cara para expresar. Gesticula, sonríe, sé expresivo. A veces la persona con alzhéimer puede ser más sensible a tu comunicación no verbal que a tus palabras. Además, ¿sabías que sonriendo también le estás mandando el mensaje a tu cerebro de que estás feliz?

No le trates como a un niño. No lo es, así que nada de reñirle ni gritarle. Tampoco necesita que le trates como si tuviera dos años. Por supuesto que te animamos a que seas tierno con él, pero eso no quiere decir que debas utilizar un vocabulario infantil o que reduzcas su universo al de un crío que no ha tenido experiencias vitales. Él sí que las ha tenido y, aunque no te des cuenta, puede que muchas veces se sienta mal por no poder comportarse como una persona madura y consciente.

. Da las gracias siempre. Es una forma de premiar aquellas conductas que quieres que se mantengan. Sin caer en infantilismos, elógiale cuando lleve a cabo una labora por iniciativa propia. Es una forma de reforzar su autoestima y de hacerle sentir válido.

. Y por supuesto, sé paciente. Ármate de paciencia y repite lo que quieres decirle cuantas veces sea necesario. ¿No lo ha comprendido de una forma? Prueba a explicárselo de otra manera, con palabras más sencillas si cabe, con una sonrisa más dulce si es necesario, con más serenidad…

Para cualquier duda, consulta o si desea ampliar información puede ponerse en contacto el servicio de Psicología  o Neurología de Centro Neurológico Antonio Alayón (Santa Cruz de Tenerife).

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Centro Neurológico Antonio Alayón, Santa Cruz de Tenerife (Tenerife).

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