Santa Cruz de Tenerife, 9 de abril

La tasa de incidencia de enfermedad en los cuidadores de personas con alzheimer es mucho más alta que en el resto de la población, pero además éstos tienen dificultad para conciliar el cuidado al mayor con su faceta familiar y social. El 54% de los cuidadores descuidan o abandonan las atenciones que daban a otros familiares, y el 33% abandona el cuidado personal, como la peluquería o la alimentación, y muestra menos interés por otras actividades.

Y es muy preocupante que según los datos recogidos el año pasado por el dia mundial del Alzheimer, el 70 por ciento de los cuidadores no profesionales de personas con alzheimer está en riesgo de padecer trastornos orgánicos y fisiológicos debido a la sobrecarga, y los más frecuentes son de origen muscular, enfermedades cardiovasculares, problemas respiratorios y gastrointestinales.

Por tal motivo desde Centro Neurológico Antonio Alayón (Tenerife – Santa Cruz de Tenerife) queremos en este artículo centrarnos en este gran  problema, de un porcentaje muy alto de los cuidadores no profesionales de pacientes de alzheimer, intentándo poder ayudarles, basándonos en un estudio dirigido por el médico Jeffrey Kaye.

Las consecuencias del mal de Alzheimer, pérdida de la memoria, cambios de humor, depresión y falta de juicio, por nombrar algunas, no solo afectan a las  personas que lo padecen, sino a una de cada tres personas que enfrentará la enfermedad de un ser querido o familiar.

Los síntomas de este padecimiento pueden manifestarse de forma diferente en cada paciente, pero al final, la mayoría de las personas que vive con alzhéimer será incapaz de funcionar de forma independiente y dependerá de sus parejas, hermanos, hijos, amigos, vecinos o profesionales que cobran por su trabajo.

El poder del compromiso
La estimulación mental y social es muy importante para un paciente con alzhéimer. Desde hace algún tiempo, los expertos saben que realizar pasatiempos o actividades sociales aleja los sentimientos de aislamiento y depresión, factores que pueden acelerar el progreso de la enfermedad.
Según un refleja un estudio presentado en Canadá en le que queremos basarnos,  la lleva un paso más allá.
Dirigidos por el médico Jeffrey Kaye, investigadores de Ciencia y Salud en la Universidad de Oregon midieron durante tres años el tiempo que 148 pacientes con un deterioro cognitivo leve y una edad promedio de 84 años pasaban fuera de casa.
Este tipo de deterioro cognitivo incrementa el riesgo de tener Alzheimer, pero no garantiza su padecimiento.
Los investigadores encontraron que los participantes con un deterioro cognitivo leve pasaban menos tiempo fuera de casa en comparación con los pacientes cuyas funciones cognitivas estaban intactas. Dicho de otro modo, el tiempo en casa implica menos estimulación externa y, probablemente, más aislamiento y depresión.
Para los cuidadores esto significa dos cosas.
Primero: es vital que las actividades sociales de un ser querido (como pasatiempos, proyectos comunitarios o reuniones) no disminuyan una vez que reciban el diagnóstico de un deterioro cognitivo leve, alzhéimer o cualquier otro tipo de demencia.
Segundo: si un ser querido se vuelve retraído o pasa menos tiempo interactuando como habitualmente lo hacía, puede ser un síntoma de un problema más serio.
Dicho estudio muestra la importancia, desde el inicio del diagnóstico, de mantener los compromisos” y “Realmente hace una diferencia en su cognición y, por lo tanto, en su calidad de vida”. El entrenamiento de resistencia puede mejorar la cognición
El ejercicio es una de las cosas más prometedoras para la cognición de una persona con riesgo de desarrollar demencia o que ya recibió un diagnóstico. Sin embargo, no todas las actividades físicas aportan el beneficio máximo a los pacientes con el mal de Alzheimer.
Lindsay Nagamatsu y su equipo de la Universidad de British Columbia, en Canadá, llevaron a cabo una prueba controlada y al azar para comparar los efectos del ejercicio de resistencia, la actividad aeróbica y el entrenamiento para la tonificación y el balance sobre la cognición.
Ochenta y seis mujeres entre los 70 y los 80 años fueron divididas en tres grupos (uno por cada actividad) y se ejercitaron dos veces por semana durante seis meses.
Las mujeres que pertenecían al grupo de entrenamiento de resistencia presentaron una mayor mejoría en las pruebas cognitivas. La investigación demostró también que esta actividad detonó “cambios funcionales en tres zonas de la corteza cerebral involucradas en la codificación y memorización de asociaciones no verbales”.
El ejercicio aeróbico mejoró el balance y la movilidad de las mujeres, y generó mayores efectos en su salud cardiovascular. Kallmyer dijo que los cuidadores deben considerar implementar un programa de ejercicios para los enfermos. Aunque esto suena como un gran reto, solo las caminatas diarias ayudan mucho. Además del beneficio físico del ejercicio, provee una estructura. Si una persona se ejercita, sabemos que el ejercicio puede ayudar a que duerma mejor. Mientras más tiempo pueda un paciente mantener la habilidad (de hacer las cosas por sí mismo), es mejor para ellos, para su autoestima y para las personas que los cuidan.
Quienes están a cargo de un enfermo también deben cuidarse
Cuando cuidas a un enfermo, es difícil pensar en ti mismo y resulta muy frecuente que las personas digan: ‘esto no se trata de mí’, Pero si no cuidas de ti mismo, después no podrás continuar con el cuidado de tu pareja, mdres, padre, …
Según la Asociación de Alzheimer, 15.2 millones de estadounidenses proveen cerca de 22 horas de cuidados por persona a la semana sin recibir remuneración. Esto equivale a tener un trabajo de medio tiempo. El 61% de quienes cuidan a los pacientes dicen que el estrés emocional que les produce esta tarea va de alto a muy alto, mientras que el 43% dice que sucede lo mismo con el estrés físico que sienten. “No duermen lo suficiente; no comen bien; no se ejercitan lo suficiente”,
También es fácil que la gente pierda contacto con su círculo social o que pierda interés en sus pasatiempos personales al intentar hacerse cargo de tantas cosas. Eso puede llevar al aislamiento, lo cual llega a ser igual de peligroso para cuidadores y pacientes.

Para cualquier duda, consulta o si desea ampliar información sobre la enfermedad de Alzheimer u otras demencias, puede ponerse en contacto con el servicio de Neurologia de Centro Neurológico Antonio Alayón (Santa Cruz de Tenerife – Tenerife).

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Centro Neurológico Antonio Alayón, Santa Cruz de Tenerife.

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