El Daño Cerebral Adquirido (DCA) es una de las discapacidades muy común en nuestro país. De las aproximadamente cuatro millones de personas con discapacidad que viven en España, más del 10% son personas con Daño Cerebral.

En la mayor parte de los casos esta discapacidad es consecuencia de un accidente cerebrovascular (ictus) también frecuentemente tiene su origen en traumatismos craneoencefálicos, infecciones cerebrales, tumores cerebrales o en una falta de oxígeno en el cerebro.

El Daño Cerebral Adquirido afecta a la calidad de vida tanto del paciente como la de su familia

En nuestro país cada año, más de cien mil personas padecen algún incidente que les provoca Daño Cerebral, siendo un 35% de estos nuevos casos, en personas menores de los 65 años.

El Daño Cerebral origina lesiones en áreas que intervienen en el control del movimiento, el comportamiento, el procesamiento de la información sensorial, la cognición, las emociones, la memoria y el aprendizaje. Estas lesiones pueden provocar tanto trastornos neuropsicológicos, alteraciones sensitivomotoras como alteraciones en la comunicación y el lenguaje.

Trastornos como puede ser la afasia, dificultades para leer y/o escribir, trastornos de conducta y cognición o espasticidad entre otros muchos. El conjunto de estos trastornos afectará al desempeño en la realización de las tareas  cotidianas, dificultando la ejecución de las actividades del día a día, lo que afecta directamente tanto a la calidad de vida del afectado por Daño Cerebral Adquirido como la de su familia.

Fases y tratamiento de DCA

El Daño Cerebral Adquirido evoluciona en tres fases. Una fase crítica que se desarrolla en el hospital, en la que el paciente se encuentra hemodinámicamente estable pero persiste la probabilidad de aparición de complicaciones (disfunciones respiratorias, disfagia, situación clínica inestable) existiendo aún riesgo para su vida.

La fase aguda que se continua desarrollando dentro del hospital, en la que ya el paciente se encuentra estable neurológicamente, disminuyendo el riesgo de presentar complicaciones. Comienzan a identificarse las secuelas a nivel físico, cognitivo, conductual y funcional. Se inicia el proceso de rehabilitación por parte más activa del lesionado.

Y por último una fase subaguda y rehabilitadora en la que se alcanza el nivel de estabilización clínica necesario para finalizar el periodo de hospitalización en las unidades de agudos y comienza el tratamiento rehabilitador más intensivo, especializado y específico.

Para el tratamiento del Daño Cerebral Adquirido el equipo de rehabilitación del debe estar compuesto no solo por neurólogos y médicos rehabilitadores, sino también por: Fisioterapeutas, logopedas, psicólogo clínico, neuropsicólogo y terapeuta ocupacional. Su trabajo conjunto y coordinado, dará las mayores garantías de éxito al tratamiento rehabilitador

Para cualquier duda, consulta o si desea ampliar información acerca del Tratamiento del Daño Cerebral Adquirido puede ponerse en contacto con nuestro servicio de Neurología  de Centro Neurológico Antonio Alayón (Santa Cruz de Tenerife – Tenerife).

Centro Neurológico Antonio Alayón, Santa Cruz de Tenerife.

Neurología.

Daño Cerebral.