Ictus – Santa Cruz de Tenerife, 08 de octubre de 2018

El teléfono móvil se presenta como una buena plataforma para el desarrollo de aplicaciones enfocadas a la salud, en este caso a la detección precoz de una patología, el ictus, que solo en España afecta cada año a 120.000 personas.

“A pesar de las campañas de concienciación realizadas por diversos organismos, muchas personas no son capaces de reconocer los indicios de esta afección. Los smartphones se presentan como una buena plataforma para el desarrollo de aplicaciones enfocadas a la salud, en este caso a la detección precoz de una patología que solo en España afecta cada año a 120.000 personas”, apunta Jaime Lloret, investigador del Instituto IGIC del campus de Gandia de la Universitat Politècnica de Valencia y uno de los responsables de este trabajo.

 Detectar si el usuario es capaz de sonreír, si mantiene o no una coherencia en el habla o si presenta algún fallo de movilidad en los brazos son algunos de los síntomas de un ictus o infarto cerebral que es capaz de detectar un teléfono móvil a través de sus sensores. Se trata de una nueva aplicación diseñada por investigadores de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), que todavía está en fase de laboratorio, que analiza la capacidad de sonreír, coherencia en el habla o movilidad de brazos del usuario y si falla en dos o tres de ellas y envía de forma automática un mensaje de alerta al servicio de Emergencias.

La aplicación ideada por los investigadores de la UPV permite determinar la presencia de síntomas del infarto cerebral en los usuarios. Para ello, estos deben completar tres tareas: en la primera de ellas, emplea la cámara del teléfono para detectar la sonrisa del usuario -en caso de infarto cerebral, es habitual la parálisis de uno de los lados de la cara, lo que impide a la persona sonreír correctamente.

Tras evaluar si el usuario es capaz de sonreír o no, la aplicación da paso a la segunda tarea, que se basa en el uso del altavoz y el micrófono del smartphone. “Se le pide al usuario que repita una oración sencilla. En caso de que la oración no se repita de forma coherente, la aplicación detecta la presencia de este síntoma”, explica Lloret.

Finalmente, se analiza si el usuario sea capaz de levantar los brazos. En caso de infarto cerebral, es habitual no poder levantar uno de los brazos a la misma altura que el otro. Para ello, se emplea el acelerómetro del teléfono.
Tras estas tres pruebas, la aplicación indica las tareas que se han superado y las que se han fallado. Ante la presencia de dos o más tareas fallidas, permite contactar con emergencias y envía un mensaje a un contacto predefinido del usuario. El prototipo se ha desarrollado para teléfonos con sistema operativo Android.

Fuente: Nobbot

Para cualquier duda, consulta o si desea ampliar información sobre el ictus, puede ponerse en contacto con el servicio de Neurología del Centro Neurológico Antonio Alayón (Santa Cruz de Tenerife – Tenerife).

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Centro Neurológico Antonio Alayón, Santa Cruz de Tenerife.

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