Santa Cruz de Tenerife, 21 de mayo de 2018

Los problemas al tragar pueden aparecer por demencia, ictus, parkinson entre otros, siendo muchas las personas mayores que tienen problemas para ingerir la comida y la mayoria de las veces no sabemos cómo ayudarlos, particularmente cuando las señales no son tan evidentes y no identificamos el problema.

El hecho de comer incluye procesos voluntarios e involuntarios y por lo general no solemos pensamos en la importancia que tiene o lo necesario que es hacerlo correctamente, hasta que tenemos problemas de deglución o digestión, entre otros. En particular, la dificultad para deglutir o tragar alimentos, sólidos o líquidos de manera correcta y, por lo tanto, impactando en su salud, «conocida como disfagia», impide que la persona ingiera los nutrientes que necesita para una alimentación correcta.

Síntomas de que hay un problema a la hora de ingerir los alimentos:

Existen tres fases durante el proceso de ingerir alimentos.

La primera es una etapa que se realiza de forma voluntaria, que es masticar, mezclar el aliento con la saliva y empujarlo con la lengua hacia la faringe.  Cuando hay problemas de tragado o deglución en esa primera etapa es fácil de detectar porque son personas que toman el alimento pero no lo transfieren a la faringe. Es frecuente en personas que tienen demencia.

La dificultad a nivel oral “es la más frecuente. (Es una persona que) le das una manzana por la mañana y cuatro o cinco horas más tarde, hay manzana en los cachetes porque se quedó alli. “Si la disfagia es de faringe, nos ahogamos, tosemos y puede subir, incluso, comida por la nariz porque no está cerrando bien atrás y podemos aspirar. Los problemas que se presentan en la segunda etapa del tragado, que ocurre en la faringe. Esa fase es involuntaria porque  no pensamos o decidimos cómo realizarla. Pero requiere que la epiglotis, que es una capa de tejido, se doble para evitar que la comida se vaya el lugar equivocado y que el esófago se contraiga y mueva los alimentos hacia el estómago.

A nivel faringe, la causa es demencia también, entre ella Alzheimer, que es la más frecuente. Pero también está Parkinson y los accidentes cerobrovasculares (Ictus).

La última etapa de la deglución ocurre en el esófago. Cuando una persona tiene ese problema, generalmente dice que siente una presión en el pecho o el estómago, lo cual podría ser difícil de relacionar con el tragado. La disfagia a nivel de esófago puede ser indicio de una esofagitis severa que es la irritación e inflamación del esófago.

Esa inflamación puede ser consecuencia de algunos medicamentos. También está el reflujo gastroesofágico provocado por acidez estomacal, que puede provocar una especie de cicatrices en el esófago que lo hacen más estrecho y, como consecuencia, la persona tiene problemas para la deglución y siente que la comida se queda atascada en el parte torácica. Además, el problema de tragado en el esófago puede ser el resultado de condiciones precancerosas, cáncer en el esófago o de esclerosis lateral amiotrófica.

Qué hacer:

Cuando observamos alguna de las señales de problemas en el tragado, el profesional a consultar es un Logopeda, que puede recomendar el nivel de consistencia que deben tener los alimentos, sólidos o líquidos, para que la persona los pueda ingerir adecuadamente.

Ese profesional de la salud, el logopeda, hace una evaluación para determinar si es disfagia de faringe u oral, ajustando lo qué es lo que le produce menos disfagia, si es más líquido, menos líquido o si es menos sólido. Por lo general son los (alimentos) líquidos los que causan más problemas.

Datos:

La disfagia, dificultad para tragar, afecta a dos millones de españoles, aunque sólo un 10% están correctamente diagnosticados y tratados, según advirtió el presidente de la European Society for Swallowing Disorders (ESSD).

De cara a los próximos años se calcula que la sufrirán aproximadamente la mitad de las personas que lleguen a los 70 años de edad.

El trabajo de la  logopeda de nuestro centro (ubicado en Santa Cruz de Tenerife – Tenerife), se centra en rehabilitar la dinámica motriz masticatoria/deglutoria orofaríngea y el control del bolo alimenticio a partir de la sensibilidad propioceptiva ( posición, tamaño, textura, temperatura, del bolo en la boca, así como lugares de desplazamiento del mismo), con el fin de evitar atragantamiento y broncoaspiración y garantizar la nutrición e hidratación del paciente.
Para ello valora el patrón postural de la cabeza y cuello, es estado de la lengua,dientes,paladar,etc, el tono y fuerza muscular, la sensibilidad, los reflejos, el patrón respiratorio, así como el proceso y mecánica deglutoria.
Posteriormente aplica un programa de reeducación concreto ante la problemática que presenta cada paciente.

Para cualquier duda, consulta o si desea ampliar información puede ponerse en contacto con nuestro servicio de Logopedia de Centro Neurológico Antonio Alayón (Santa Cruz de Tenerife – Tenerife).

Si te ha parecido de tu interés, comparte este artículo.

Centro Neurológico Antonio Alayón, Santa Cruz de Tenerife.

Logopedia.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]