Santa Cruz de Tenerife – Tenerife, 13 de septiembre de 2018

La agorafobia puede definirse como un miedo y evitación de lugares públicos y de estar fuera de casa basados en la anticipación de experimentar niveles elevados de ansiedad o en la aparición de ataques de pánico.

¡Tengo miedo! Expresan los pacientes que llegan a consulta con problemáticas de ansiedad específica; en este caso, la agorafobia es el temor excesivo a los lugares donde es difícil recibir una atención médica o los lugares públicos muy concurridos.

La mayoría de pacientes con agorafobia tienden a elegir en su mente lugares específicos donde se sienten seguros como la casa y el carro, no quieren vivir en lugares muy alejados pero evitan el ruido y las multitudes.

El malestar que sienten las personas con esta fobia así como todas las personas que sufren de algún tipo de ansiedad es totalmente real, nadie inventa lo que siente, realmente lo sienten en su cuerpo y lo sufren en su mente, se llama agorafobia por la palabra agora que significa plaza y fobia que significa miedo.

En la agorafobia pueden distinguirse varios componentes:

La evitación a situaciones temidas

Existen una gran variedad de situaciones temidas y que las personas con agorafobia acaban evitando por las reacciones que desencadenan. .
Algunos ejemplos comunes son: cines y teatros, supermercados, grandes almacenes, ascensores, también viajar en autobús, tren, avión o barco, andar por la calle, quedarse solo en casa, estar lejos de casa, hasta conducir o viajar en coche.

Las conductas defensivas

Sin embargo, las situaciones no siempre se evitan, sino que se pueden afrontar con ansiedad y/o con conductas defensivas para prevenir o manejar la amenaza asociada a la ansiedad/pánico. Ir acompañado de una persona de confianza o un animal doméstico, tomar medicación, beber alcohol o agua, comer algo, fumar, llevar objetos tranquilizadores, pensar en que se está cerca de un hospital o salida cercana, comprar solo a ciertas horas o escapar de la situación son algunos ejemplos de conductas defensivas. Éstas producen alivio inmediato pero contribuyen a mantener el problema.

Mientras que las personas con una agorafobia moderada o grave evitan ambos tipos de relaciones expuestas anteriormente, las personas con trastorno de pánico con agorafobia leve o sin agorafobia tienden a evitar el segundo tipo de situaciones.

El miedo al miedo

Las personas con agorafobia tienen miedo a aquellas situaciones en las que pueden tener sensaciones de ansiedad o ataques de pánico. Suele surgir normalmente en situaciones externas temidas y también como consecuencia de las reacciones corporales producidas por el calor, el hambre, la fatiga, el estrés… que desencadenan a la vez reacciones corporales como debilidad en las extremidades, tensión, visión borrosa, malestar intestinal, dolor o tensión muscular o la sensación de nudo en el estómago o en la garganta.

Se teme a las situaciones en las que se cree que puede ocurrir consecuencias dañinas o catastróficas de tipo físico (ataque cardíaco, tumor cerebral, muerte, desmayo) o mental (perder el control, volverse loco).

Ataques de pánico o síntomas similares

La gran mayoría de las personas que sufren agorafobia informan recientemente con una sensación de peligro o catástrofe inminente y de un impulso a escapar.tener o haber tenido ataques de pánico. Éste consiste en un intenso miedo, terror o malestar acompañado  frecuentemente con una sensación de peligro o catástrofe inminente y de un impulso a escapar.

La ansiedad anticipatoria

Preocupación por experimentar un ataque de pánico o una fuerte ansiedad. Es una expectativa o anticipación de que ocurrirá un ataque o una fuerte ansiedad juntamente con la tendencia a temer las sensaciones corporales relacionadas con la ansiedad.

Deterioro producido por el trastorno

En los casos graves las personas con agorafobia pueden pasar la mayor parte del tiempo en casa en compañía de familiares y llegar incluso al aislamiento total. Estas personas se ven incapacitadas para realizar actividades diarias.

Tipos de Agorafobia

Según el sistema de clasificación DSM-IV (American Pschiatric Associaton, 1994) podemos clasificar de diferente manera la Agorafobia y Trastornos de Pánico:

  • Trastornos de Pánico con Agorafobia
  • Agorafobia sin historia de Trastorno de Pánico
  • Trastorno de Pánico sin Agorafobia

A largo plazo puede llegar a ser muy incapacitante ya que aumentan las conductas de evitación y se limitan más los lugares y situaciones sociales, siendo la mayoría de personas que padecen agorafobia la mayoría mujeres que están entre los 20 y 40 años de edad.

Dentro del tratamiento es muy importante reconocer la importancia de una psicoterapia, que lleva al paciente a un entrenamiento paulatino que permite la exposición a la fobia y a manejar su ansiedad con ejercicios de respiración y relajación para disminuir los síntomas fisiológicos.

La psicoterapia te ayudará a deshacerte de una serie de creencias irracionales que han surgido tras el episodio y te están limitando.

Para cualquier duda, consulta o si desea ampliar información sobre la agorafobia u otras patologías  puede ponerse en contacto con el servicio de Psicología del Centro Neurológico Antonio Alayón (Santa Cruz de Tenerife – Tenerife).

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Centro Neurológico Antonio Alayón, Santa Cruz de Tenerife (Tenerife).

Psicología.

Agorafobia.