Depresión en adolescentes –  Santa Cruz de Tenerife – Tenerife, 21 de noviembre de 2018

La depresión en adolescentes y niños durante mucho tiempo fue considerada como una rareza e incluso clasificada como imposible, ya que se pensaba que requería de una cierta experiencia de vida para caer en la depresión.  Oímos normalmente hablar mucho de la depresión en adultos y mayores pero no tanto en adolescentes, por lo que resulta menos accesible el conocimiento acerca de la misma para  los adolescentes y familiares.

A día de hoy, investigaciones indican que bebés de tres meses de edad pueden deprimirse y que los niños provenientes de madres deprimidas presentan mayor predisposición a conductas típicas de depresión, siendo cada vez son más frecuentes los casos de adolescentes que están atravesando una depresión; que no siempre es severa y que a veces se confunde o disfraza con los típicos cambios hormonales de la adolescencia.

Según indica la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el año 2020 la depresión estará en la segunda posición de los trastornos mentales y fisicos.

La depresión en adolescentes es un problema de salud mental grave que provoca un sentimiento de tristeza constante y una pérdida de interés en realizar diferentes actividades. Afecta la manera en que tu hijo adolescente piensa, se siente y se comporta, y puede provocar problemas emocionales, funcionales y físicos. Aunque la depresión puede ocurrir en cualquier momento de la vida, los síntomas entre los adolescentes y los adultos pueden ser diferentes.

 Algunos problemas como la presión de sus compañeros, las expectativas académicas y los cuerpos que cambian pueden ocasionar muchos altibajos en los adolescentes. Sin embargo, para algunos adolescentes, estar deprimido es mucho más que solo sentimientos temporales, sino que es un síntoma de depresión.

La depresión en adolescentes no es una debilidad o algo que se pueda superar con fuerza de voluntad, puede tener consecuencias graves y requiere tratamientos a largo plazo. Para la mayoría de los adolescentes, los síntomas de depresión se calman con tratamientos como medicamentos y terapia psicológica (psicoterapia).

¿Qué puede originarla?

Problemas como la presión de sus compañeros, las expectativas académicas y los cuerpos que cambian pueden ocasionar muchos altibajos en los adolescentes.

Claras señales

Es común calificar las claras señales que nos están dando los jóvenes de que están deprimidos como “formas de llamar la atención”. Sin embargo, debemos estar pendientes a los cambios en los comportamientos y en el estado de ánimo del adolescente.

Algunos ejemplos pueden ser  el interés en el tema de la muerte, ideas o deseo expreso de morir, expresar sensación de vacío, llanto frecuente, inseguridad, poca aceptación de sí mismo, conflicto o falta de interés en sus relaciones sociales o familiares, menos nivel de placer e interés en actividades que antes disfrutaba, enojo, ira, irritabilidad, aislamiento, autolesiones, desesperanza y desaliento en cuanto al futuro, falta de energía o expresión de cansancio frecuente, dificultad para dormir, o por el contrario, dormir demasiado, baja autoestima y cambios en los hábitos alimenticios.

¿A qué se debe?

Las investigaciones actuales especifican que la causa no se limita a un solo factor; se ha demostrado que traumas en la niñez, patrones de pensamientos negativos aprendidos, cambios hormonales y la química biológica, son factores incidentes e importantes.

Existen algunas pautas para disminuir el riesgo, las cuales están dentro del control, como mantener una comunicación abierta y sana dentro del ambiente familiar, mostrar una actitud de aceptación y escucha, y evitar juzgar, dedicar tiempo de calidad a la familia, identificar y estimular las conductas y formas positivas que se observan en el adolescente, promover el tener amigos y socializar, aun en pequeños grupos, promover la autonomía en nuestros hijos y buscar ayuda cuando se empieza a ver que las cosas no marchan bien, sin postergar.

Situaciones que aumentan riesgo

Las situaciones que pueden aumentar el riesgo de desarrollar una depresión en la adolescencia son: conflictos en la familia, pérdida de un ser querido, preferencia sexual, víctima de abuso sexual o físico, así como padecer alguna enfermedad crónica.

Para cualquier duda, consulta o si desea ampliar información sobre la depresión en adolescentes, puede ponerse en contacto con el servicio de Psicología del Centro Neurológico Antonio Alayón (Santa Cruz de Tenerife – Tenerife).

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Centro Neurológico Antonio Alayón, Santa Cruz de Tenerife (Tenerife).

Psicología.

Depresión en adolescentes.