La estimulación cognitiva es un tratamiento que ha demostrado su eficacia en muchos ámbitos de la salud. Sin duda, las demencias y los trastornos neurodegenerativos conforman uno de los contextos en los que más se escucha hablar de ella.

Como todo tipo de intervención, la estimulación cognitiva evoluciona conforme pasa el tiempo y nuevas técnicas adquieren mayor relevancia. El tiempo que la persona pase con el terapeuta tiene que estar enfocado a realizar un trabajo específico, planificado y , sobre todo, personalizado.

La importancia del material manipulativo en  la estimulación cognitiva

Conocer los gustos de a quién va a estar recibiendo estas sesiones, ser conscientes de sus circunstancias y desarrollar una adecuada relación terapéutica es fundamental para el aprovechamiento de la estimulación.

Más allá de los materiales de papel y lápiz (los cuales también se usan en consulta y siguen siendo necesarios), el trabajo con material manipulativo ha demostrado ser una herramienta muy positiva en este tipo de terapias.

A día de hoy existen muchos recursos para emplear en consulta, desde juegos de mesa desarrollados para trabajar las funciones cognitivas, hasta la creación de materiales propios por parte de los terapeutas. Todos ellos tienen un objetivo común: mejorar la experiencia del usuario en consulta.

La gamificación se define como la estrategia de aplicar características de juego a aquello que no tiene esa naturaleza. Por ejemplo, la creación de un juego de mesa cuyo objetivo sea superar pruebas, y que estas sean de tipo cognitivo (con tareas de memoria, atención o incluso funciones ejecutivas).

¿Jugamos? La estimulación cognitiva planificada en base a la gamificación

De esta manera, se ofrece una forma más creativa y diferente para realizar la estimulación cognitiva. Se ha demostrado su eficacia en población infantil, pero también los adultos y ancianos pueden encontrar más atractiva esta manera de plantear sesiones, pues de forma transversal se están trabajando también aspectos como la sociabilidad, la motivación o el control conductual.

La gamificación se presenta como una solución para hacer frente a la percepción monótona de las tareas de estimulación cognitiva, siempre y cuando se emplee de manera adecuada.

La estimulación cognitiva puede ser un proceso en el que los avances sean lentos, lo que hace que aumente la tasa de abandono de la misma. En contraposición, esta herramienta debe ser usada con cautela para evitar la tendencia a la “infantilización”, que puede dañar la autoestima y la percepción de autoeficacia.

Esta metodología requiere de un conocimiento específico del paciente, así como de un plan enfocado hacia los objetivos terapéuticos que previamente se han establecido. El trabajo conjunto entre terapeuta y paciente es la base angular de cualquier intervención.

Para cualquier duda, consulta o si desea ampliar información sobre la estimulación cognitiva, puedes ponerte en contacto con el servicio de neuropsicología de Centro Neurológico Antonio Alayón (Santa Cruz de Tenerife – Tenerife). En nuestro Centro estamos especializados en esta terapia.

Artículo realizado por Alicia Méndez González, neuropsicóloga del Centro Neurológico Antonio Alayón.

La gamificación en la estimulación cognitiva.

Neuropsicología.