Las obsesiones en la etapa infantil son comunes y pueden manifestarse de diferentes formas en los niños. Estas obsesiones pueden estar relacionadas con objetos, actividades, ideas o pensamientos recurrentes que causan ansiedad o malestar en el niño.

Pueden ser temporales o constantes, y suelen cambiar a medida que el niño crece y se desarrolla. Algunos ejemplos comunes de obsesiones en la etapa infantil incluyen miedos a la oscuridad, necesidad de orden y simetría, obsesión por ciertos personajes de televisión o películas, entre otros.

¿Cuál es el papel de los padres y de las madres?

Cuando los progenitores observan que su hijo parece obsesionado con algo, ya sea un juguete, una serie de televisión o una actividad en particular, es importante abordar la situación de manera adecuada para ayudar al niño a desarrollar una relación saludable con esa ‘obsesión’.

Es importante recordar que la obsesión no es necesariamente algo negativo. Dicho interés puede ser una oportunidad para que el niño desarrolle sus habilidades en esa área específica. Sin embargo, es crucial que los padres establezcan límites y fomenten un equilibrio entre la ‘obsesión’ y otras actividades importantes en la vida del niño.

Conchi Moreno Rodríguez, neuropsicóloga del Centro Neurológico Antonio Alayón.

¿Cuándo debemos preocuparnos?

Un paso importante es observar si la obsesión está afectando negativamente otras áreas de la vida del niño, como su desempeño en la escuela, sus interacciones sociales o su bienestar emocional. Si es así, es crucial intervenir de manera adecuada.

Es fundamental no ridiculizar ni minimizar las obsesiones del niño, ya que esto puede aumentar su ansiedad y malestar. En su lugar, es recomendable hablar con el niño sobre sus obsesiones y tratar de entender las razones detrás de ellas.

Los padres pueden ayudar al niño a ampliar su rango de intereses fomentando la exploración de diferentes actividades y hobbies. Es importante que el niño sienta que su obsesión no está siendo rechazada, sino que se le está animando a diversificar sus intereses.

Resumiendo…

Las obsesiones en la etapa infantil son normales y forman parte del proceso de desarrollo. Cuando los padres ven que su hijo parece obsesionado con algo, es importante abordar la situación de manera empática y proactiva, estableciendo límites adecuados y fomentando un equilibrio saludable en la vida del niño.

En casos donde la obsesión del niño se torna demasiado intensa o disruptiva, es recomendable buscar la ayuda de un profesional de la salud mental que pueda ofrecer estrategias y herramientas para abordar la situación de manera efectiva.

Para cualquier duda, consulta o si desea ampliar información sobre las obsesiones en la infancia, puede ponerse en contacto con nuestro servicio de Neuropsicología llamando al teléfono 922 28 59 78 o por correo electrónico: web@antonioalayon.com

Centro Neurológico Antonio Alayón.

Obsesiones en la infancia.

Imagen de portada: Elizaveta Dushechkina

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