¿Por qué son tan frecuente las patologías de hombro? Se debe a que es una articulación muy funcional, esférica y; por su amplio rango de movimiento, de las más móviles.

Recibe el nombre de Enartrosis, las cuales están dentro de la categoría de “Diartrosis”, realiza todos los movimientos en planos y ejes: flexión, extensión, rotaciones, abducción y aducción, circunducción…

¿Por qué el hombro se lesiona con facilidad?

Pues porque al ser de las articulaciones más móviles también son de las más inestables. Se necesita un gran control motor de esta zona y una buena estabilización profunda para mantener la articulación glenohumeral fuerte y estable.

Incidencia: ¿Con qué frecuencia se producen?

Las patologías musculotendinosas en esta articulación son mucho más frecuentes de lo que se piensa. Entre un 15-20% por encima de 60 años tienen roturas completas de algún tendón del manguito rotador, habitualmente el supraespinoso por su disposición anatómica y poca vascularización.

¿Cómo prevenir lesiones?

Es muy importante dedicarle tiempo a la entrada en calor para cualquier actividad física. El primero error es hacer
calentamientos excesivamente cortos y no preparar el tejido para un entrenamiento de cualquier nivel.

Por ello, sería conveniente realizar al menos unos 10/15 minutos de trabajo cardiovascular para activar la circulación y hacer una puesta en marcha correcta de nuestro cuerpo. Consiste en aumentar la frecuencia cardiaca par activar nuestro sistema cardiopulmonar.

El siguiente paso sería realizar una aproximación al entrenamiento, si es posible también durante al menos otros
10 minutos :

Esto incluye desde ejercicios de movilidad articular sin pesos hasta la ejecución de todos los movimientos en planos y ejes con pesos, haciendo especial hincapié de los rotacionales.

Siempre incrementando la intensidad hasta llegar lo más cercano al estimulo mecánico en el que vamos a trabajar esa musculatura. Evitar coger todo el peso desde el inicio, ya que el tejido no está preparado para ello.

Nuestra articulación del hombro es mucho más compleja de lo que imaginas

Un error común también es No conocer las estructuras que se encuentran en esa articulación. Es necesario saber qué vamos a mover, cómo se mueve, en qué dirección, quién acompaña ese movimiento, quién lo contrarresta, etc…

Necesitamos conocimientos anatómicos y biomecánicos. Para ello es importante que: o bien busques información o lleves asesoramiento de un profesional.

Una vez que iniciemos el entrenamiento debemos ser conscientes y conocer nuestros límites. Dejemos el ego aparcado y trabajemos con inteligencia nuestros grupos musculares. Puedes dar por hecho que trabajando así haremos una buena prevención de lesiones.

Se trata de mejorar a diario nuestras capacidades físicas y para ello necesitamos cuidar de nuestros tejidos.

La prevención

El consejo más sabio e importante que te daré es que si sufres de lesiones en cualquier parte del cuerpo acudas a un profesional sin dudarlo. Cada persona debe ser valorada individualmente; ya que, cada una de ella tiene características diferentes.

Internet es una herramienta útil para consultar información muy general, pero cada caso particular debe verse personalmente y al detalle.

Autoprevención

Como métodos preventivos puedes realizar un autotratamiento diario que consistirá en flexibilizar el tejido, aportándole oxigeno y nutrientes después de cada entrenamiento o tomarlo como rutina para evitar lesiones.

  • A nivel general: Aportándole una buena alimentación y descanso tanto a nivel fisico como mental a nuestro organismo; ya que, la falta de alimentos o sueño conlleva a un déficit en el rendimiento deportivo.
  • A nivel periférico:

– Calor local al menos durante 15 minutos para aumentar la vasodilatación de las estructuras que tenemos con molestia, asi se produce un incremento de oxigeno y nutrientes en la zona. Siempre teniendo en cuenta que no
haya indicios de inflamación aguda.

– Automasaje para relajar el tono muscular, mejorar la circulacion periférica y la eliminación de sustancias de
desecho(con pelota, implementos…).

– Evitar ejercicios repetitivos o de sobreesfuerzo siempre que haya dolor.

– Estiramientos estáticos y/o dinámicos de la musculatura durante al menos unos minutos por zona.

¡Ahora toca cuidarse! No olvides que estos son consejos muy básicos como método preventivo. Para casos más concretos no dudes en ponerte en contacto con un profesional.

Para cualquier duda, consulta o si deseas más información puedes ponerte en contacto con el servicio Fisioterapia de Centro Neurológico Antonio Alayón (Tenerife).

Fisioterapia.