¿Qué sucedería si un día al despertarte, no fueras capaz de reconocer las caras de las personas que te rodean? En este artículo hablamos de la prosopagnosia, una enfermedad neurológica también conocida como la ceguera de rostros.

Esta rara enfermedad que padece un 2´5% de la población mundial, se caracteriza por la incapacidad de reconocer tanto los rostros de las personas de nuestro entorno como nuestro propio rostro.

Prosopagnosia: cada vez que se ve la cara de alguien, es como si nunca se hubiera visto

La prosopagnosia o ceguera de los rostros, es una incapacidad en la percepción de los rostros originada por una lesión en el lóbulo temporal, que es la parte de nuestro cerebro que nos permite comparar en un nanosegundo todas las caras que hay almacenadas en nuestra memoria.

Cada vez que se ve la cara de alguien, es como si no se hubiera visto nunca. Aunque sea una persona cercana de nuestro entorno (familia, amigos, compañeros de trabajo), aunque sea nuestro propio reflejo (nuestra propia cara).

Dentro del cerebro, que hay zonas especializadas para la percepción en general, se encuentra una zona concreta que es solo para la percepción de las caras. Cuando esta zona se encuentra afectada, sufrimos la prosopagnosia.

La persona es capaz de de percibir y reconocer objetos de su entorno pero tiene una incapacidad para reconocer y acordarse que conoce determinadas caras.

Una disfunción cognitiva que especialmente genera mucha ansiedad

Esta enfermedad afecta en gran medida a las relaciones con los demás, ya que tanto nuestros familiares como las personas de nuestro entorno, al sentir que no se les reconoce, les provoca un rechazo.

Todas las disfunciones cognitivas causan mucho malestar, pero esta en concreto que tiene que ver con el contacto directo con los demás, genera especialmente más ansiedad.

A día de hoy no existe un tratamiento efectivo para abordar la prosopagnosia. Eso sí, se debe enseñar a los pacientes a reaprender o aprender «trucos» como tiene una cicatriz en el mentón, un lunar encima del párpado, una postura corporal concreta o su manera de vestir entre otras muchas características.

Esto produce que el paciente asocie un nombre a una cara ya conocida, lo que hace que el resto de información que tiene respecto a esa persona ya vendrá asociada, ya que los recuerdos de las vivencias con esa persona, se tienen.

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Para cualquier duda, consulta o si desea ampliar información sobre la prosopagnosia, puede ponerse en contacto con el servicio de neurología, de Centro Neurológico Antonio Alayón (Santa Cruz de Tenerife – Tenerife).

Centro Neurológico Antonio Alayón, Santa Cruz de Tenerife – Tenerife.

Prosopagnosia.

Neurologia.