Desde 2020 se ha producido a nivel mundial un cambio significativo en nuestras vidas. Inicialmente, el COVID-19 se presentaba como una enfermedad donde la sintomatología más común y manifiesta entre las personas afectadas eran la tos, los problemas respiratorios, pérdida del gusto o del olfato, entre otras.

Podemos hallar multitud de artículos científicos que mencionan los aspectos cognitivos relacionados con el COVID-19.

A pesar de ser una entidad novedosa, no ha cesado la actividad investigadora para estudiar en profundidad los aspectos cognitivos derivados del COVID-19

A pesar de que queden años por delante para seguir ahondando sobre este campo cada vez más amplio, algunos estudios indican que las personas afectadas desde el punto de vista cognitivo tras el COVID-19, pasan por un período denominado ‘niebla mental’, en las que suelen manifestar dificultades para concentrarse, pérdida de memoria, sensación de lentitud en el pensamiento (o lo que comúnmente llamamos ‘agilidad mental’), fatiga mental, entre otras.

Todo ello puede desembocar en una sintomatología emocional inestable (depresión, ansiedad…) puesto que el funcionamiento cognitivo del individuo afecta significativamente en su calidad de vida a nivel social, familiar y laboral.

La relevancia del estado cognitivo tras el COVID-19 ha sido máxima puesto que puede afectar incluso a los más jóvenes

Es costumbre escuchar entre las personas de la tercera edad las dificultades que tienen para recordar lo que han hecho, la desorientación, la sensación de perder el hilo en las conversaciones…pero el COVID-19 ha variado el prisma de la edad en la que puede verse afectada nuestra cognición (atención, memoria, lenguaje…).

Se ha encontrado que incluso los más jóvenes puede presentar patologías cognitivas. Por ello, el impacto que en ellos genera en plena etapa adulta joven puede ser abrumadora, ya que pueden encontrarse incluso en pleno auge laboral y/o académico.

Por tanto, es necesaria una valoración neuropsicológica y estimulación cognitiva…

Es por ello, que se remarca la necesidad de que aquellas personas que perciben síntomas cognitivos como los anteriormente descritos, acudan a un profesional de la neuropsicología para realizarles una valoración completa y hallar si existe déficits en los procesos cognitivos. Su diagnóstico permitiría poder llevar a cabo una intervención cognitiva en el cual se les enseñaría las estrategias necesarias estimulando adecuadamente las funciones cognitivas afectadas.

En Centro Neurológico Antonio Alayón contamos con profesionales especializados para tratar el Covid persistente. Para cualquier duda, consulta o si desea ampliar información sobre el diagnóstico y tratamiento del Covid persistente,  puedes ponerte en contacto con nosotros llamando al teléfono 922 28 59 78. 

Centro Neurológico Antonio Alayón, Santa Cruz de Tenerife.

Neuropsicología..

Imagen de portada: Mohamed Hassan

Abrir chat
¿Cómo te podemos ayudar?
Centro Neurológico Antonio Alayón
Hola!!! háblame