Los cuidadores son los grandes olvidados en el daño cerebral adquirido. La sobrecarga del cuidador en el ictus ocurre en más casos de los que podemos imaginar, originando un cansancio físico, emocional y psicológico que llega a ser contraproducente para su labor y persona.

Los cuidadores realizan una enorme labor y un colosal trabajo para cuidar a las personas que se encuentran en situación de dependencia por alguna patología. En este caso, nos centramos en el ictus, ya que en muchas ocasiones suele dejar importantes secuelas que hay que rehabilitar.

El cuidador en el ictus se ve desbordado hasta que la rehabilitación vaya haciendo su efecto

Ante un ictus, se tiende a centrar la atención en la persona que lo ha sufrido. Aparece sin avisar, de un día para otro y no tiene edad. En el accidente cerebrovascular, aunque la incidencia es mayor para personas de más de 65 años, puede aparecer a cualquier edad.

Esto conlleva a que de un día para otro, la vida de la persona que lo sufre, da un vuelco total. Es un golpe muy duro, que lo que produce es que centremos toda la atención en el paciente, olvidando a la familia que hay detrás y a la persona que asume el rol de cuidador principal. Suele ser la pareja, padres o hijos, los que se encargan de los cuidados del paciente.

De un día para otro, recae en estas personas una responsabilidad hasta tal punto, que van a ver que sus vidas cambian radicalmente de la noche a la mañana. El cuidador en el ictus, se enfrenta a algo en lo que la mayoría de las ocasiones no se está preparado.

Tras un ictus, son cuidados y atención continua, tanto en el ámbito físico como el psicológico y emocional. Al principio se va a ver desbordado hasta que la rehabilitación vaya haciendo efecto. Es un tiempo impredecible, que va en función del grado de las secuelas producidas por el ACV.

Los cuidadores son los grandes olvidados en el daño cerebral

La sobrecarga del cuidador en el ictus, puede originar un cansancio psicológico y físico importante, pérdida del sueño, malestar e irritabilidad, pérdida de peso considerable, apatía, depresión y un mayor consumo de alcohol y tabaco, según reflejan muchos estudios.

Todo esto puede afecta al entorno familiar, social y laboral de la persona que asume los cuidados. ¿Quién cuida del cuidador para que esto no ocurra?.

Es necesario implicarnos en apoyar al cuidador no profesional, que asume toda la responsabilidad con la mejor de sus intenciones no estando preparado para ello. Es tan importante la persona que ha sufrido un ictus, como la pareja, familia o hijos que están a su lado cuidándolo.

Qué debes tener en cuenta como cuidador

  • Estar adecuadamente informado de la enfermedad que sufre el familiar
  • Organizar los cuidados y distribuirlos entre el resto de la unidad familiar, buscando ayuda externa si fuera necesario
  • Intentar no dejar el puesto de trabajo, pudiendo si fuera necesario, reducir la jornada
  • No dejar de lado completamente las aficiones y amigos
  • No descuidar a la familia
  • No dudar en pedir ayuda a un profesional si se necesita

Para cualquier duda, consulta o si desea ampliar información sobre la sobrecarga del cuidador en el ictus, puede ponerse en contacto con el servicio de Neurología de Centro Neurológico Antonio Alayón (Santa Cruz de Tenerife – Tenerife)..

Neurología.

Sobrecarga del cuidador en el ictus.