El lenguaje oral es nuestra principal arma para poder comunicarnos

Santa Cruz de Tenerife, 20 de noviembre

Sin embargo, en ciertas ocasiones puede fallar por la aparición de trastornos funcionales del habla como la dislexia, las dislalias o la tartamudez.

El desarrollo del lenguaje comienza desde las primeras semanas de vida del bebé (es capaz de comunicarse, percibe estímulos procedentes de su entorno, llora y emite sonidos para manifestar sus deseos y sensaciones), y el primer año es de vital importancia en el proceso de aprendizaje del lenguaje ora

El niño aprende a comunicarse por vía oral asociando el lenguaje con personas, objetos y situaciones, y las relaciones que se establecen entre ellos. Aunque el ritmo de aprendizaje del lenguaje es distinto en cada niño, se establecen unos márgenes dentro de los cuales se considera que la evolución es normal.

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Los trastornos del habla engloban varios tipos de afecciones, que se caracterizan por dificultar o limitar la capacidad del sujeto para comunicarse mediante el lenguaje oral.

Las alteraciones del lenguaje oral que se dan con mayor frecuencia en los niños son las dislalias, la dislexia y la tartamudez (que es, probablemente, la disfluencia más severa).Todas ellas se consideran trastornos funcionales que tienen su origen en defectos de audición, retraso mental, afecciones orgánicas como la parális cerebral, una lesión en las cuerdas vocales o el paladar hendido, o incluso problemas emocionales.

Es de suma importancia acudir a un especilista (Logopeda) ante los primeros sintomas del niño o incluso dudas que puedan presentarseles a los padres, para una valoración, ya que un tratamiento precoz es necesario practicamente en la mayoria de los casos

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Centro Neurológico Antonio Alayón, Santa Cruz de Tenerife.