Según las previsiones de la Sociedad Española de Neurología (SEN) uno de cada cuatro mayores de 25 años será víctima de un ictus a lo largo de su vida.

Ante lo que debemos de tener en cuenta que la mayoría de los ictus ocurren por causas que son modificables algunas de ellas como la diabetes, hipertensión y dislipemia. Todas ellas se pueden controlar con hábitos de vida saludables.

El ictus azotará en el mundo a casi 18 millones de personas cada año

Las estadísticas son cuantiosas y demoledoras: cada 6 minutos hay un ictus en España. 1 de cada 6 personas sufrirá un ictus a lo largo de su vida. Es mortal en el 30% de los casos. Es la primera causa de muerte en mujeres y la segunda en varones. En el caso de los supervivientes, provoca una discapacidad grave en el 40% de los casos. Es la primera causa de discapacidad en adultos.

Según la Sociedad Española de Neurología,  aproximadamente catorce millones de personas serán víctimas de un accidente cerebrovascular este año, de las que fallecerán más de cinco millones. Además de estimar que el número de casos aumentará en un 35% y el número de fallecimientos en casi un 40%. Estas cifras tan impactantes se trasladan en el mundo a 17,5 millones de casos nuevos cada año y alrededor de 7 a 8 millones de fallecimientos anuales.

El ictus cerebral puede producirse por la interrupción del flujo sanguíneo en una parte del cerebro (isquemia) o por la rotura de una vena (hemorragia). En ambos casos, la detección precoz es fundamental para evitar las secuelas y para reducir la mortalidad, por lo que es importante conocer los síntomas para detectarlo cuanto antes.

Esos son sus síntomas:

  • Pérdida brusca de fuerza en la cara y/o en las extremidades de un lado del cuerpo.
  • Sensación de hormigueo repentina en cara o extremidades.
  • Pérdida de la visión.
  • Dificultades para hablar, articular palabras y ser entendidos por otras personas.
  • Dolor repentino de cabeza, muy intenso y sin causa aparente.
  • Vértigo, desequilibrio, desvanecimientos o sensación de inestabilidad, acompañados de alguno de los síntomas anteriores.

En el caso de padecer uno o más síntomas, se recomienda acudir a un médico de forma inmediata, aunque estas señales desaparezcan. Y es que puede tratarse de un ataque isquémico transitorio, cuyo tratamiento puede evitar un mal mayor, como es un infarto cerebral.

Casi un 90% de los ictus podrían llegar a prevenirse

La manera más efectiva para evitar que sigan elevándose estas cifras es llevar un control de los factores de riesgo modificables. Eliminar el consumo de tabaco y alcohol, huir de una vida sedentaria con la práctica regular de ejercicio físico, una alimentación equilibrada y correcta que combata la obesidad así como un control regular en aquellas personas que sufran de diabetes, hipertensión o demás patologías vasculares.

Ante esta patología, que es la primera causa de discapacidad en adultos y segunda causa de demencia más frecuente detrás del alzheimer y primera causa de mortalidad en mujeres (por encima incluso del cáncer de mama), debemos de tener presente que en el ictus no hay edad.

Para cualquier duda, consulta o si desea ampliar información sobre el ictus, puede ponerse en contacto con nuestro servicio de Neurología  de Centro Neurológico Antonio Alayón (Santa Cruz de Tenerife – Tenerife).

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Centro Neurológico Antonio Alayón, Santa Cruz de Tenerife.

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