Como ya es sabido, los colegios y centros educativos podrán abrir este verano para ofrecer a sus escolares actividades de refuerzo voluntarias.

El Gobierno y las Comunidades Autónomas acuerdan y pactan esta medida para paliar la interrupción de la actividad educativa tras la suspensión de las clases decretada el pasado mes de marzo.

¿Están los alumnos lo suficientemente preparados para afrontar el nuevo curso escolar?

Según ha informado el Ministerio de Educación y sus consejeros, han decidido no prolongar el curso más allá del mes de junio, como era previsto, aunque se permitirá que las Comunidades Autónomas organicen y estructuren la realización de actividades de refuerzo en verano “en formas diversas y combinadas con actividades lúdicas”.

Por otro lado se ha considerado que “repetir será una excepción” en este curso. Se deberán adaptar los contenidos y facilitar recomendaciones y cada caso individual será estudiado con detenimiento por cada Consejo Escolar.

Durante toda esta situación, que nos ha tocado vivir en casa, la relación de las tareas o deberes escolares con los resultados está siendo bastante ambigua. Si los deberes y tareas que se mandan a los escolares son repetitivas y excesivamente extensas, la correlación existente es negativa para el alumno.

Por otro lado, si los alumnos no perciben claramente el objetivo de hacer la tarea y no observan que sea útil, la implicación de los estudiantes se ve reducida, evidentemente, siendo una consecuencia perjudicial para conseguir buenos resultados. Los familiares tienen que crear lazos de apoyo, pero a la vez tienen que demostrar y estimular la autonomía y la seguridad en sus hijos para que la correlación deberes – resultados, sea la más positiva posible.

La motivación juega un papel fundamental tanto en los niños como en adolescentes

Con todas estas conclusiones es normal que las familias estén angustiadas porque quieren que sus hijos sigan aprendiendo, pero a la vez desean la seguridad plena de éstos. Por ello, la conclusión de abrir colegios, centros o campus educativos durante la época estival es una buena idea para garantizar que se afiancen los conocimientos aprendidos hasta ahora y para que los menores estén cuidados y vigilados por profesionales educativos, mientras sus padres tienen que volver de forma presencial a sus puestos de trabajo.

Nuestro principio educativo, desde el Centro Neurológico Antonio Alayón es el de asesorar, evaluar, establecer fines e intervenir de manera objetiva con el alumno para crear metas conjuntas alcanzables a corto plazo.

Debido al cierre de los colegios, algunos niños han tenido impedimentos, que incluso pueden que hayan arrastrado desde tiempo atrás y éstos no se van solventando de inmediato, por lo que a veces es necesario el refuerzo y apoyo escolar para que se afiancen los conocimientos.

Por todo ello juega un papel fundamental la motivación, en ocasiones, gran desconocida en los niños y adolescentes. Las ganas de aprender e ilusionarte por lo que haces son capacidades que se pueden enseñar, aprender y establecer en una persona.

Reyes Vergara Antón, logopeda y pedagoga

En nuestro Centro ofrecemos desde ya, refuerzo y apoyo escolar a nivel individual o grupal

Nuestro criterio específico, por lo tanto será el de iniciar en el alumno ese esperado “afán” por superarse y enseñarles a creer en sus propias habilidades. Generarles esa motivación intrínseca que les permita afirmarse y confiar en sus aptitudes.

¿Cómo conseguimos esto? A través de un tratamiento y una intervención individualizada, donde se establezcan objetivos logrables, en el cual el estudiante se sienta capaz de superar “las barreras” que cree insuperables

En el caso de alumnos que solo necesiten un repaso general, ya que no han tenido impedimentos escolares durante el curso y su progreso sea positivo, podrían ser candidatos para intervención y refuerzo conjuntos con otros niños y adolescentes, de su misma categoría de edad y curso escolar, para así crear vínculos, espíritu de grupo y proactividad. Entre el profesional educativo y el conjunto de no más de 5 niños se puede crear un ambiente de trabajo en equipo y aprender de manera grupal, para así compartir experiencias y conocimientos.

Niños o adolescentes con dificultades de aprendizaje

Nuestro cometido será, por consiguiente, el de subsanar y compensar las dificultades del alumno y los posibles desfases curriculares que se pudieran establecer. Mediante la adaptación y creación de finalidades alcanzables, los estudiantes aumentarán sus ganas de aprender y, por lo tanto, los resultados se volverán más eficaces.

Si su hijo o hija cree que presenta problemas o dificultades de aprendizaje es aconsejable una valoración a través de pruebas objetivas y estandarizadas para comprobar las necesidades que presenta y establecer un modelo de intervención acorde a su perfil.

Ponemos a disposición de las familias programas de intervención adaptados a las necesidades de cada niño o adolescente, ya sea por un periodo de tiempo determinado o durante el tiempo que cada uno necesite. Proponemos asesoramiento individualizado y orientación escolar con la finalidad de conseguir los propósitos que la familia y el alumno anhelan.

Nuestro equipo ofrece atención multidisciplinar: detección, evaluación, intervención y seguimiento en las áreas escolares que sean objeto de reeducación o refuerzo.

A través de la prevención curricular y el apoyo educativo, los alumnos alcanzarán los conocimientos necesarios, las habilidades sociales adecuadas y la autonomía que necesita para crecer y llevar a cabo una función personal de calidad.

“La esperanza significa que uno no se rinde a la ansiedad, el derrotismo o la depresión cuando tropieza con dificultades y contratiempos” – Daniel Goleman

Si deseas más información sobre refuerzo y apoyo escolar para tu hijo, puedes contactar con el servicio de Pedagogía y Logopedia de Centro Neurológico Antonio Alayón.

Artículo realizado por: Reyes Vergara Antón. Pedagoga y Logopeda del Centro Neurológico Antonio Alayón.